IDEAS PARA UN FUTURO MEJOR

SOSTENIBILIDAD Y DESIGUALDAD

El progreso de nuestra civilización es impresionante en muchas áreas, por ejemplo en medicina, transporte, producción y automatización, sin embargo tenemos un grave problema de sostenibilidad y desigualdad en la penetración del progreso que alcanzamos.

La actividad productiva en nuestro mundo no siempre es sostenible, eficiente ni necesaria. Vivimos en una civilización que genera continuamente nuevos productos, servicios y modelos de negocio que, en muchos casos, no cumplen las expectativas o producen efectos no deseados, como burbujas financieras, contaminación, agotamiento de recursos, daños a la salud, al ecosistema o a otros sectores esenciales de la economía.

Nuestra mentalidad empresarial y los mecanismos de regulación de la actividad productiva se centran principalmente en la credibilidad de las proyecciones, la rentabilidad, el cumplimiento de las normas legales, la competitividad y la innovación.

Sin embargo, nuestra historia reciente está llena de proyectos que parecían excelentes ideas y, con el tiempo, la realidad fue muy distinta a las expectativas. En algunos casos, el proyecto fracasó; en otros, aunque tuvo éxito, sus efectos indirectos generaron importantes problemas.

Agricultura vertical

Este modelo de agricultura ganó popularidad a partir de los años noventa, atrayendo una considerable cantidad de capital de riesgo bajo la premisa de que podía ser altamente productivo, eficiente, sostenible y rentable. No obstante, en los últimos años, la mayoría de los grandes proyectos de agricultura vertical se han declarado en quiebra, ya que este modelo no ha logrado generar los beneficios esperados, especialmente en lo relativo al costo de producción. La iluminación LED, la automatización y la alta tecnología no han conseguido producir cultivos a precios competitivos frente a la agricultura mecanizada a campo abierto.

Constructora china Evergrande

Evergrande comenzó como una empresa constructora en Guangzhou, China, en 1996, siguiendo un modelo de negocio basado en adquirir terrenos baratos, construir rápidamente y financiar nuevos proyectos con ingresos previos, en un ciclo de expansión agresiva apalancado con deuda. La empresa desarrolló más de 1.300 proyectos en más de 280 ciudades chinas, pero el endeudamiento excesivo acumuló más de 300.000 millones de dólares en pasivos, convirtiéndose en la empresa más endeudada del mundo en su sector.

Cuando el sector de la construcción chino se recalentó, el gobierno impuso límites estrictos al endeudamiento de las constructoras, lo que provocó una crisis de liquidez que, combinada con la desaceleración económica, agravó la situación. La empresa fue suspendida en la Bolsa de Hong Kong en agosto de 2025 y finalmente declarada en quiebra.

Automóviles eléctricos

La introducción de los automóviles eléctricos representa una revolución tecnológica que avanza rápidamente, produciendo vehículos a gran escala con una fiabilidad y un costo por kilómetro que compiten favorablemente con los vehículos de combustión interna. Sin embargo, aún existen desafíos para lograr una transición global viable y sostenible.

Por ejemplo, en muchos países todavía no existe la infraestructura necesaria para recargar estos vehículos, ni suficiente capacidad instalada de generación eléctrica renovable. Esto implica que, aunque los automóviles no emiten gases contaminantes directamente, sus baterías se recargan utilizando fuentes de energía que sí contaminan.

Además, los fabricantes tradicionales de vehículos de combustión interna se han visto obligados a reducir su capacidad de producción y ajustar a la baja sus plantillas laborales, un proceso doloroso que apenas comienza y que podría afectar seriamente el nivel de industrialización en muchos países, especialmente en Europa y América. Mientras tanto, las empresas chinas han tomado la delantera en esta tecnología, con altos niveles de competitividad en costo, confiabilidad y calidad.

La crisis de las hipotecas subprime

La crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos, que detonó la crisis financiera global de 2007–2008, se debió a la concesión irresponsable de créditos. Muchos bancos otorgaron hipotecas a personas con bajo historial crediticio (subprime), sin verificar ingresos ni capacidad de pago. Estas hipotecas se empaquetaron en productos financieros complejos y se vendieron globalmente, dispersando el riesgo sin control.

Las agencias calificadoras otorgaron calificaciones altas a activos tóxicos, generando una falsa confianza en los mercados, en un periodo de tasas de interés bajas que promovió el endeudamiento masivo y la especulación inmobiliaria.

El sistema financiero operaba con escasa supervisión, permitiendo prácticas abusivas y apalancamiento excesivo. Millones de familias perdieron sus viviendas por impago; los precios cayeron drásticamente.

Lehman Brothers se declaró en bancarrota; otras entidades como Bear Stearns y AIG fueron rescatadas. La crisis se propagó internacionalmente, afectando el empleo, el consumo y la inversión en todo el mundo. El gobierno de EE. UU. lanzó programas de rescate como el TARP (Troubled Asset Relief Program), por cientos de miles de millones de dólares.

Inteligencia artificial

Otro ejemplo interesante del progreso de nuestra civilización, es el desarrollo acelerado de la Inteligencia Artificial, que está transformando el mercado de trabajo, la educación, la medicina, la investigación, y una enorme gama de empresas, productos y servicios a nivel mundial.

Sin embargo, las cosas no están muy claras todavía, ya que quedan muchas áreas críticas por resolver, por ejemplo, la confiabilidad de los resultados, el control efectivo de la tecnología, la restricción de usos abusivos, el efecto sobre el aumento en el nivel de desigualdad, el aumento en el nivel de desempleo y el impacto sobre la infraestructura energética de los centros de datos.

Actualmente, los centros de datos para inteligencia artificial requieren un nivel de suministro eléctrico en el orden de 180 TWh, y se estima que para el 2030 esta cifra podría superar los 600 TWh.

Esto implica que la IA consume actualmente más electricidad que países como Argentina, Malasia o Filipinas, y será necesaria una inversión de miles de millones de dólares para crear la infraestructura necesaria para el 2030.

Mientras tanto, más de 650 millones de personas, o un 8% de la población mundial no tiene acceso a la red eléctrica y paises como Sur Africa, Cuba, Líbano, Pakistán, Afganistan, entre otros tienen graves problemas en su capacidad de generación eléctrica.

Condenados al cambio, la crisis y la incertidumbre

Nuestra civilización hace muchos años pasó el punto de producir lo necesario para vivir; ahora producimos lo que se pueda vender, a veces impulsados por la innovación, otras por las ansias de dominar el mercado, otras por resolver problemas importantes de la humanidad, y otras simplemente para satisfacer el ego.

Pero, en cualquier caso, es un ciclo de cambio permanente en la búsqueda de poder o progreso que siempre trae consecuencias inesperadas. Algunos pusieron el tren en marcha, a otros les llego por sorpresa.

El cambio que introducimos en nuestra civilización es activado en forma aleatoria por individuos e instituciones que nunca tienen control total sobre lo que va a ocurrir. Es una carrera hacia un lugar desconocido que llamamos progreso y nadie sabe dónde termina.

Por otra parte, el progreso no es permanente, como veremos a continuación es un camino con curvas, avances y retrocesos.

Agua potable sin salir de casa

La evolución del suministro de agua potable en los hogares, comenzó alrededor del 3000 a.C. en la ciudad de Mohenjo-Daro, en Pakistán, con un sistema de canales que llevaba el preciado líquido del rio Indo a todas las casas de la ciudad, algo impresionante y espectacular si consideramos que actualmente cerca del 50% de las viviendas en ese país no tienen acceso a agua potable segura.  Muchas familias dependen de pozos manuales, camiones cisterna o fuentes contaminadas, lo que incrementa el riesgo de enfermedades hídricas.

El paso siguiente se produjo en Roma alrededor del 312 a.C., con los acueductos romanos, una muestra de su ingenio y habilidad que aún tiene estructuras visibles en varios paises europeos. Sin embargo, este avance decayó en la Edad Media siendo sustituido por pozos, y renació en la ciudad de Lisboa en Portugal alrededor del 1550.

La Revolución Industrial trajo redes modernas de agua potable a Nueva York en 1842, a Londres en 1852, y con tratamiento en 1897. A partir de 1908 se generalizo en EE.UU.

En 2025, casi 2000 millones de personas o un 24% de la población mundial no tienen agua potable. Como se puede observar en la siguiente tabla. Es paradójico que, en nuestra civilización tecnológica, el acceso al agua potable sigue siendo un problema serio para tantos millones de personas, como se puede apreciar en la siguiente tabla con proyecciones de ONU/UNICEF.

ContinentePrimer Sistema de Agua Potable (Año)% Población sin Agua Potable (2025)Población Actual (millones, 2025)
África~2500 a.C. Egipto, Nilo~40%~1,557
Asia~3000 a.C. Mohenjo-Daro.~15%~4,429
Europa~312 a.C. (Roma, Aqua Appia)~2%~842
N América~1842 NY, Acueducto Croton~5%~389
S América~1550 Brasil, redes coloniales~10%~438
Oceanía~1850 Sídney, Busby’s Bore~8%~41

Canalización de las aguas negras

Un buen sistema de alcantarillado reduce la incidencia de enfermedades cómo el cólera y la diarrea, mejora la esperanza de vida, permite ciudades de mayor densidad, contribuye a reducir olores desagradables, y a reducir el absentismo escolar y laboral. En otras palabras, tiene un impacto muy significativo sobre la calidad de vida y la productividad de la civilización en general.

Según evidencias arqueológicas, los primeros sistemas de desagüe de aguas negras canalizadas, se construyeron en Mohenjo-Daro en el 3000 a.C. en el Valle del Indo en Pakistán. También sabemos que se utilizaron en Roma en 600 a.C. aunque colapsaron en la Edad Media. La regresión popularizo el uso de pozos sépticos hasta que se volvieron a construir cloacas en el Renacimiento en 1531 en París.

Durante la Revolución Industrial en 1858 en Londres, tras la crisis del “Gran Hedor” se inició el desarrollo del alcantarillado moderno con una red interconectada de gran escala, posteriormente se incorporó el proceso de tratamiento en la década de 1910s, y recientemente se avanzó al nivel sostenible en el XXI, desarrollando procesos de reciclaje a partir del año 2000 en Singapur.

Al igual que el agua potable, el alcantarillado sigue siendo una asignatura pendiente de nuestra civilización. En 2025, cerca de tres mil millones de personas, 35% de la población mundial, no tiene acceso al alcantarillado. La siguiente tabla presenta, estadísticas ajustadas al 2025 con proyecciones de ONU/UNICEF.

ContinentePoblación millones, 2025% sin AlcantarilladoPoblación sin Alcantarillado millones
África1,55042%651
Asia4,84030%1,452
Europa7441%7
Norte América6173%19
Sur América y Central4388%35
Oceanía473%1
Mundial8,23624%1,977

En resumen

El progreso de nuestra civilización no siempre produce los beneficios esperados y, en ocasiones, genera problemas no anticipados.

La génesis de estos problemas va desde el exceso de optimismo hasta la negligencia, pasando por la corrupción y la falta de responsabilidad de algunos gobiernos. Todo esto ocurre mientras contamos con los sistemas tecnológicos y regulatorios más avanzados de toda la historia de la humanidad.

Bibliografía: Progreso, optimismo e incertidumbre

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