
La habilidad del ser humano para innovar, descifrar las leyes de la naturaleza y crear una civilización avanzada es a todas luces impresionante, sin embargo, nuestro progreso científico y tecnológico no concuerda con nuestra tendencia a perder el control y entrar en conflicto con nuestros congéneres, a pesar de que somos capaces de perdonar, ser solidarios y generosos nuestra tendencia a la conflictividad representa un desequilibrio muy peligroso para nuestra supervivencia como especie.
Un siglo lleno de conflictos
En 2001, una célula del grupo Al Qaeda llevó a cabo un atentado terrorista en Estados Unidos que provocó más de 3000 víctimas mortales que desencadenó varias guerras, invasiones, millones de muertos y desplazados en Afganistán, Irak, Siria, Yemen, Libia y Somalia, según el proyecto Costs of War de la Universidad de Brown. Los efectos del atentado afectaron a millones de personas inocentes, en los dos lados de un conflicto, donde la mayoría desconocía las raíces y dudo sinceramente que hubiesen justificado la violencia y el daño que causaría a la humanidad.
En 2003, Estados Unidos invadió Irak en busca de armas de destrucción masiva, argumentando que representaban un riesgo inaceptable para la seguridad regional. La invasión no encontró dicho armamento, pero causó la muerte de cientos de miles de personas y daños graves a la sociedad, la economía y las instituciones iraquíes que aún no se han superado, además de una pérdida significativa de credibilidad para Estados Unidos.
Desde 2019, Estados Unidos ha adoptado medidas estratégicas para frenar el desarrollo tecnológico de China, especialmente en sectores como los semiconductores, la inteligencia artificial (IA) y las telecomunicaciones. Estas acciones han deteriorado las relaciones bilaterales y han obligado a China a visualizar su desarrollo en un escenario de competencia en lugar de cooperación.
En 2022, Rusia invadió Ucrania tras considerar agotadas las opciones diplomáticas para contrarrestar la política antirrusa en la región este y evitar la incorporación de Ucrania a la OTAN, lo cual Rusia consideraba un riesgo inaceptable para su seguridad nacional. Ucrania respondió con una guerra convencional apoyada por armamento y servicios de inteligencia suministrados por la OTAN. Ambos países han sufrido miles de bajas e innumerables daños a su infraestructura. Me pregunto qué harían los líderes involucrados si pudieran retroceder en el tiempo.
En 2025, Israel atacó instalaciones nucleares iraníes, argumentando que el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán representaría un riesgo inaceptable para su seguridad nacional. Irán respondió con una lluvia de misiles sobre Israel, pero afortunadamente el conflicto no escaló a una guerra a gran escala. Cabe preguntarse si este incidente mejoró en algo las perspectivas de paz futura en la región.
Estos ejemplos evidencian cómo una civilización supuestamente avanzada y racional puede abandonar el diálogo y la vía diplomática para iniciar un conflicto en el que la razón, la cooperación, la confianza y el perdón son reemplazados por la lógica del más fuerte, la venganza o el ataque oportunista.
La historia dice que tenemos la capacidad de perdonar
Si los japoneses no hubieran superado el horror de las explosiones nucleares en Hiroshima y Nagasaki, no serían hoy socios comerciales de Estados Unidos.
Si los rusos no hubieran superado la invasión alemana durante la Segunda Guerra Mundial, no habrían construido los oleoductos que les permitieron vender energía a Alemania y otros países europeos antes de la guerra de Ucrania en 2022.
Si los latinoamericanos y africanos no hubieran superado la explotación y esclavitud del periodo colonial, no podrían cooperar ni convivir actualmente con los países europeos.
Si los judíos no hubieran perdonado la barbarie del Holocausto, no podrían participar en proyectos conjuntos con Alemania.
Si los coreanos no hubieran superado la invasión japonesa a principios del siglo XX, no serían socios comerciales ni intercambiarían turistas con Japón en el siglo XXI.
Estos ejemplos muestran que las sociedades humanas son capaces de elegir perdonar y avanzar en lugar de enfrascarse en ciclos interminables de guerras y conflictos.
Sin embargo, el perdón es más fácil cuando hay generaciones intermedias y grupos de influencia que buscan la paz y no tienen la carga psicológica de procesar el duelo.
La naturaleza humana y la actitud de los líderes
En la búsqueda de la paz y la armonía, todo depende de la mentalidad, preparación y actitud de los líderes para escoger el camino de la cooperación, el trabajo en equipo, el diálogo y el respeto mutuo, aplicando la máxima de no hacer a otros lo que no queremos para nosotros.
Los humanos somos egoístas por naturaleza; es una consecuencia del instinto de supervivencia; no siempre nos ponemos en el lugar del otro y tendemos a ver la realidad desde nuestra percepción personal. Sin embargo, si nos empeñamos, podemos hallar formas de compartir, comerciar y cooperar.
En este camino, las mentes flexibles, dotadas de buenas habilidades comunicativas y empatía, son capaces de comprender la posición de las partes y encontrar soluciones ganar-ganar.
Por el contrario, si permitimos que el egoísmo, la falta de empatía y la emocionalidad nos dominen, podemos acabar en uno de los siguientes escenarios:
- Tomo lo que necesito: El escenario donde los líderes prepotentes, creen que la fuerza es la mejor solución porque disponen del poder para vencer al adversario, sin considerar el efecto acumulativo del odio, resentimiento y deseos de venganza.
- Paranoico: El escenario donde los líderes desconfiados asumen que deben actuar antes que el enemigo, creyendo que la mejor defensa es el ataque, sin prever que generan más enemigos con deseos de venganza.
- Radicalizado: El escenario donde el líder es una persona cuya mente se ha convertido en una máquina de venganza, alimentada por odio, frustración, resentimiento e impotencia, dispuesta a sacrificar a los suyos para dañar y enseñar una lección inolvidable al enemigo.
Los conflictos son inevitables en la vida humana, pero a medida que maduramos, una mente flexible, receptiva, empática, tolerante y bien intencionada nos permitirá transformar muchas situaciones potencialmente conflictivas en eventos manejables, ventajosos y positivos.
La historia demuestra que cuando escogemos a los líderes adecuados, el perdón y la cooperación no solo son posibles, sino que generalmente funcionan y abren el camino para la supervivencia de nuestra especie.”
Entendiendo la conflictividad
Los conflictos son situaciones de desacuerdo entre dos o más grupos de individuos que, al no encontrar una solución dialogada, pacífica y aceptable para las partes involucradas, se transforman en tensiones que pueden desembocar en el alejamiento, la agresión o en el uso de la fuerza.
Frecuentemente, los desacuerdos se originan en problemas de comunicación, desalineación de intereses, incompatibilidad de valores, falta de información o emocionalidad.
Un desacuerdo puede surgir por cualquier motivo; basta una diferencia de opinión sobre algo que tenga valor para las partes involucradas y una actitud agresiva para que un conflicto se inicie.
Por ejemplo, si alguien le adelanta imprudentemente en la autopista, usted podría simplemente dejarlo pasar o podría perseguirlo para pedirle una disculpa. Entonces, el otro conductor podría disculparse, ignorarlo, sentirse ofendido o incluso sacar un arma y dispararle.
Este ejemplo parece de película, pero está extraído de la vida real: es uno de los muchos casos de violencia vial con armas de fuego que ocurren en países como Estados Unidos.
Según estadísticas de 2024, Estados Unidos presentó una tasa de 1.08 casos de violencia vial con arma de fuego por cada 100,000 habitantes, lo que equivale a más de 3,600 incidentes al año. No todos fueron mortales ni causaron daños materiales significativos, pero en varias ocasiones alguien resultó muerto por arma de fuego y otros terminaron en prisión.
En la conflictividad, la emocionalidad, la rabia, el odio y la desconfianza pueden generar escenarios que no necesariamente se corresponden con la realidad, pero que originan situaciones catastróficas con efectos imprevisibles.
Conflictividad social
La conflictividad social se manifiesta en situaciones de desacuerdo o insatisfacción entre dos o más grupos, expresándose a través de acciones colectivas como movilizaciones, huelgas, paros, protestas, boicots o actos de vandalismo. Estas acciones buscan llamar la atención y ejercer presión sobre el grupo dominante, especialmente cuando el grupo afectado considera agotadas las vías de diálogo.
Los conflictos sociales surgen de diferencias de intereses y tienden a persistir en el tiempo. Afectan negativamente a colectivos o grupos de individuos, y su resolución suele escapar al control directo de los involucrados.
Las causas de la conflictividad social son diversas. Frecuentemente incluyen factores como la injusticia social, el acceso desigual a recursos, el abuso de poder, las imposiciones de las élites dirigentes, la fiscalidad excesiva, las crisis económicas o la inseguridad.
En resumen, la conflictividad social se refiere a los conflictos persistentes entre distintos grupos e intereses dentro de la sociedad, originados por tensiones y desigualdades inherentes al sistema de vida, y que se expresan mediante diversas formas de acción colectiva.
Conflictividad social y calidad de vida
Cuando todos los miembros de una comunidad disfrutan de una buena calidad de vida, los conflictos internos tienden a ser menos frecuentes. Sin embargo, no desaparecen por completo, ya que los seres humanos tienen una inclinación natural a desear más de lo que está disponible o a querer lo que poseen los demás, incluso si no es estrictamente necesario.
La envidia, el orgullo, la autodeterminación y el deseo de reconocimiento social son elementos del perfil psicológico humano que pueden alimentar conflictos, incluso en contextos donde se satisfacen con facilidad las necesidades básicas y se disfruta de un nivel de vida razonable.
Conflictividad social y valores culturales
Si una civilización incorpora en sus valores familiares y costumbres elementos como el diálogo, la comunicación, el control emocional, la empatía, la flexibilidad, el respeto, el trabajo en equipo y la solidaridad, es más probable que los individuos resuelvan sus diferencias de manera pacífica. Por el contrario, si la cultura se basa en el individualismo, la intolerancia, el oportunismo y el poder del más fuerte, es esperable un mayor nivel de conflictividad social.
En resumen
La naturaleza humana nos convierte en seres emocionales con instintos de supervivencia, necesidad de socialización, curiosidad, reconocimiento y misión reproductiva. Sobre esta base biológica y cognitiva, podemos construir distintos tipos de civilización, dependiendo de los valores que prevalezcan.
Podemos edificar sociedades centradas en el individualismo, el oportunismo, el ventajismo y el poder del más fuerte. En este modelo, ciertos grupos buscarán controlar los recursos disponibles, fragmentándose en facciones antagónicas donde unos serán explotados por otros que intentarán imponer su voluntad.
Por un lado, podemos construir sociedades orientadas a la convivencia pacífica, tolerante, empática y solidaria, basadas en el respeto y el trabajo colaborativo. Aunque existan diferencias individuales y momentos de descontento, será posible convivir en paz, evolucionar y construir sobre las bases de generaciones anteriores.
Ambos modelos han coexistido a lo largo de la historia, y por lo menos hasta el presente, no hemos sido capaces de hacer prevalecer el menos conflictivo.
Bibliografía: Una civilización muy conflictiva
- Crawford, N. C. (2023). Costs of War Project. Watson Institute for International and Public Affairs, Brown University.
- Gun Violence Archive. (2024). Road Rage Incidents Involving Firearms.
- United Nations Security Council. (2003). Resolution 1441 on Iraq and Weapons of Mass Destruction.
- Byman, D. (2003). Al Qaeda’s War Against America. Foreign Affairs.
- Mearsheimer, J. J. (2022). Why the Ukraine Crisis Is the West’s Fault. Foreign Affairs, 93(5), 77–89.
- International Crisis Group. (2025). Middle East Briefing: Israel–Iran Escalation.
- Deutsch, M. (2006). The Resolution of Conflict: Constructive and Destructive Processes. Yale University Press.
- Yosen. (2024). *Conflictos culturales: causas y soluciones efectivas a entender*. Salud Vital.
- AnaAdminPyS. (2025). *Conflictos culturales: Tipos y características*. Personas y Soluciones.
- Escritos de Psicología. (2025). *Conflictos sociales actuales: causas y consecuencias en el mundo*. Escritos de Psicología.
Ejemplos de conflictividad social
| Lugar | Fecha | Evento Principal | Motivo Principal |
| Túnez Sidi Bouzid | 17 diciembre 2010 – enero 2011 | Protestas que iniciaron la Primavera Árabe | Indignación por corrupción, desempleo y represión tras la inmolación de Bouazizi1 |
| Egipto Plaza Tahrir, El Cairo | 25 enero – 11 febrero 2011 | Manifestaciones masivas contra Hosni Mubarak | Exigencia de democracia, fin del autoritarismo y corrupción1 |
| Estados Unidos Washington D.C. | 21 octubre 1967 y 24 abril 1971 | Marchas pacifistas contra la guerra de Vietnam | Rechazo a la intervención militar y demanda de paz23 |
| Argentina Buenos Aires | 13 septiembre 2024 | Huelga de personal aeronáutico con 319 vuelos cancelados | Reclamos salariales y protesta por despidos en Aerolíneas Argentinas45 |
| Estados Unidos Times Square, Nueva York | 5 octubre 2024 | Manifestación por Gaza en aniversario del conflicto | Exigencia de alto el fuego y fin de ayuda militar a Israel6 |
| Roma, Italia | 3–4 octubre 2025 | Protestas por detención de flotilla humanitaria hacia Gaza | Denuncia del bloqueo israelí y apoyo a Palestina7 |
| Global 137 países | 2023–2025 | 48.000 manifestaciones propalestinas | Rechazo a la ofensiva israelí en Gaza y apoyo a la paz89 |