IDEAS PARA UN FUTURO MEJOR

INTELIGENCIA

No existe una definición universalmente aceptada de inteligencia, posiblemente debido a que es un fenómeno muy complejo y multidimensional que involucra una amplia gama de disciplinas, pero para los efectos de este ensayo, podemos definirla de la siguiente forma:

La inteligencia es el conjunto de habilidades físicas, emocionales y cognitivas que nos permiten interactuar con el ambiente, aprender y adaptarnos a nuevas situaciones, en un proceso que tiene como propósito sobrevivir y completar el ciclo de desarrollo biológico de la especie.

Para un organismo biológico, sobrevivir implica resolver problemas y satisfacer necesidades tales como alimentarse, protegerse, establecer prioridades, interactuar con otros seres vivos, aprender de las experiencias y, cuando sea posible, mejorar la calidad de vida y reproducirse para contribuir a la continuidad de la especie.

Estudio y desarrollo de la inteligencia

La inteligencia no es estática; por el contrario, es altamente dinámica y se desarrolla a lo largo de la vida. Para facilitar su estudio, abordaremos el tema con base en las tres capas mencionadas en la definición:

Cada nivel aporta habilidades que podemos integrar y desarrollar, lo cual resulta de gran utilidad. Por ejemplo, cuando aprendemos un nuevo idioma, estamos desarrollando nuestra inteligencia cognitiva; cuando aprendemos a controlar la impulsividad, estamos mejorando la inteligencia emocional; y cuando aprendemos a nadar, estamos desarrollando la inteligencia física. Sin embargo, en los tres ejemplos, cada tipo de inteligencia aporta algún componente para el desarrollo de la habilidad.

Vivimos en un ambiente competitivo y en continua transformación que nos obliga a adaptarnos para funcionar y sobrevivir, lo que implica con frecuencia la necesidad de desarrollar nuevas habilidades a nivel físico, emocional y cognitivo.

Al nacer, comenzamos con un nivel muy limitado de inteligencia representado por algunas habilidades que apenas nos permiten sobrevivir bajo el cuidado materno. Sin embargo, a lo largo de la vida, el espectro de habilidades va creciendo en función de la edad, el estado de salud, el ambiente, la carga genética, la alimentación y el esfuerzo personal.

El gráfico de abajo muestra un modelo promedio de evolución de consumo de energía en las tres capas de la inteligencia a lo largo de la vida, donde podemos observar periodos de subida asociada al crecimiento y de caída asociada al envejecimiento; por otra parte, podemos observar un desfase en la cronología de los cambios, lo cual refleja cómo cambia la importancia relativa de cada tipo de inteligencia a lo largo de la vida. Hay que tener en cuenta que el gráfico es solo un modelo orientativo y que en la práctica cada persona puede influir en la velocidad de subida y de caída, contrarrestando los efectos de la edad hasta ciertos límites.